|
Por un momento, póngase en los
zapatos de su consumidor: son
las 6 de la tarde de un día
cualquiera, después de una
jornada de trabajo agotadora
llega a su casa, abre la nevera
y se da cuenta de que el mercado
se acabó. Se arma de valor para
salir nuevamente a la calle y
enfrentarse a un tráfico
descomunal...
Ver Más |